¿A quién quieres más?
(Advertencia previa: Este artículo no se refiere a separaciones extremadamente conflictivas donde hay negligencia o maltrato hacia los hijos, sino a las más frecuentes, que provienen del deterioro de la relación entre los cónyuges) Quizá hayamos escuchado a un adulto hacer esta estúpida pregunta a un niño, poniéndole en la disyuntiva de elegir entre sus padres. La pregunta es estúpida porque transmite una concepción del amor como algo finito que se reparte, según la cual, lo que le das a una persona se lo restas a otra. El amor no funciona así. Aunque hay un caso en el que esta pregunta deja de ser estúpida y se convierte en dramática: cuando es el propio niño el que se la hace a sí mismo. Y hay una situación en la vida de los hijos que facilita que surja esa pregunta: la separación de los padres. Cuando esto sucede, los hijos pasan a ocupar una posición intermedia entre ellos, mucho más que antes de la sep...