Cuando crear mal ambiente es necesario
Hace algún tiempo hice un elogio de la ira en estas páginas. Después de leer el artículo alguien me dijo que la ira crea muy mal ambiente entre las personas y puede ser verdad. La cuestión es, creo yo, que poner el ambiente como criterio supremo de valoración para que las cosas sean buenas si el ambiente lo es, o malas si el ambiente es malo, nos impide ir a la esencia de las conductas, de los hechos, de las ideas. Empecemos por aclarar algo antes de meterme en harina. Cuando hablo de crear mal ambiente no me refiero al jefe déspota, la madre iracunda o el esposo permanentemente cabreado, no. No me refiero a aquellos que explotan, desprecian o critican, que humillan a los demás o que utilizan el sarcasmo para ridiculizar a otros, no. Me refiero a esa persona que en una reunión de trabajo pone sobre la mesa el incumplimiento de una tarea a la que otra persona se había comprometido previamente. El resto de los asistentes, plenamente conscientes ...