¡Tienes que poner más atención!

Mientras escribo estas líneas me viene a la cabeza que tengo que mandar un guasap a una persona para recordarle una cosa. Cojo el móvil, y al desbloquearlo veo que tengo varios mensajes. Los leo, contesto algunos de ellos, uno me lleva a una red social, me entretengo un rato en ella y tiempo después, sin haber escrito a esa persona, dejo el móvil intentando recordar para qué lo he cogido, con la conciencia clara de que lo he olvidado y habiendo perdido el hilo de lo que estaba escribiendo. ¿A nadie más le ha pasado? Es fácil echarse la culpa a uno mismo: “me he vuelto a liar”, “si fuera capaz de prestar más atención y no distraerme tanto…” Cuando me siento con ánimos me hago el propósito de de ser más consciente de lo que hago y distraerme menos. Cuando estoy desanimado, preocupado o cansado, me dejo llevar, “de perdidos, al río”. Si, como me temo, esto no me pasa solo a mí, me pregunto si entre las muchas crisis que atraviesa nuestro mundo, la crisis atencional no es una de...